"Los extranjeros están en el Metro de Panamá, en los almacenes, en los restaurantes y ahora los pasan por delante de mí en la fila para sacar medicinas en la Caja del Seguro Social", así reaccionó una señora de unos 50 años cuando un hombre en sillas de ruedas supuestamente extranjero sacó medicinas primero que ella en esta instalación.
Dicha molestia no es un tema nuevo, pues según el diputado Javier Ortega, en el país hay cien mil extranjeros insertos en el sistema de salud, y que con base en sus propias investigaciones, solo en el centro de salud de Río Abajo, los médicos aseguran que en esas instalaciones, de cada 10 personas que se atienden, siete son extranjeras.
"Los medicamentos que son para nuestra gente, que en alguna forma son subsidiados porque el Estado compra medicamentos para los panameños, también son subsidiados de la misma manera para los extranjeros", concluyó el diputado.
El ministro de Salud, Dr. Miguel Mayo, coincidió con el diputado, asegurando que se debe armonizar la política migratoria con la salud, pero que el sistema tiene la obligación de atender a todas las personas que estén viviendo en el territorio nacional.
En Panamá, en los últimos años, según el sociólogo Antonio Almengor, ha crecido el conocido "síndrome de hostilidad de focalización grupal", que no es más que el menosprecio a otras personas que no comparten las misma ideologías, no lucharon por una causa social y que ahora se aprovechan de ella.
- Denuncia: No hay medicinas para los panameños y hay que compartir con los extranjeros.









