Tocando violín y al lado de su mascota, la chilena Maryorie Cerón se gana la vida en las calles de Panamá, ella es mochilera y busca algunos dólares para seguir su viaje.
Maryorie tiene un talento que podría ser la envidia de cualquier profesional de este instrumento, pero ella prefiere los largos viajes solitarios, en los que puede descubrir el sentido de la vida, que un escenario lleno de personas que la aplaudan.
Para muchos de ellos como esta chica, se trata de viajar con la emoción de resolver problemas y disfrutar de las soluciones que cada uno se procura para sostener el viaje, el ánimo, la aventura, el presupuesto, las memorias.
Según el psicólogo clínico Saúl Serrano, por lo general, ellos solo se preocupan por solucionar dónde dormir, aprender a acampar, aprender a empacar, cargar la mochila, aprender a hacerse independiente en el camino, sobrevivir, una vida que a corta edad es simple, pero con el tiempo podría desencadenar problemas de depresión que los hace recaer en vicios.
- se dice que Bocas del Toro en Panamá, es una de sus principales rutas.









