@diaadiapa
En Jardines del Este, en Cabra, hay residentes que se sienten burlados y timados.
Esto se debe a que la casa de sus sueños es ahora la pesadilla por al menos los próximos 30 años que tendrán que pagarla.
Vecinos como Yitzel Chávez relataron a día a día que diariamente se ven obligados a caminar hasta el tanque de reserva de la barriada para cargar agua a sus viviendas mediante galones y otros recipientes. Ese es el diario vivir de estas familias.
La promotora de este proyecto les prometió muchas facilidades, entre ellas el suministro de agua las 24 horas del día.
De acuerdo con Chávez, esta situación ha llegado a su límite. Resulta que firmaron un contrato con el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) y para su sorpresa, no han sido abastecidos por esta entidad.
El primer día en que llegaron a habitar su nueva morada nunca tuvieron agua. Al presentar su reclamo al Idaan, la respuesta de los funcionarios fue de mal gusto, pues se les informó que no dejaran el grifo abierto, porque ellos también cobran el aire que sale por allí.
Así como la familia Chávez, este es el calvario de cientos de familiares residentes en barriadas aledañas.
Aunado a esto, se han registrado casos de diarreas y vómitos. Anteriormente, este medio también denunció que a estos residentes les estaba llegando el agua de color verde, pero el Idaan negó este señalamiento e indicó que todo era normal.
Esta situación no solo afecta a las barriadas, pues en un recorrido realizado por este medio se conoció que los baños de la escuela Luis N. Erazo fueron clausurados debido a esta sequía.
Esta población estudiantil debe hacer sus necesidades en casa y llevar diariamente agua en botella para abastecerse.
Se solicitó una versión del Idaan e indicaron que averiguarían más del caso









