- Estuvieron separados un tiempo, pero la reconciliación los volvió más fuertes.
La confianza, la felicidad y la armonía son los ingredientes fundamentales en la relación de José Luis Cedeño y Ariadna González. Esta pareja ha superado una gran prueba del destino, gracias al inmenso amor que se tienen.
Después de 10 meses del accidente cerebrovascular que sufrió Dindi, su pareja nos cuenta hoy, en el Día del Amor y la Amistad, cuál ha sido su gran fortaleza para seguir adelante con su relación sentimental.
¿Cómo conociste a Dindi?
Conocí a Dindi hace años, yo recibía clases en su academia de baile Complot, con el tiempo nos hicimos muy buenos amigos, después de un tiempo empezamos a salir.
¿Qué es lo qué más te gusta de él?
Tenemos muchísimas cosas en común, es sorprendente. Desde los gustos por las películas, comidas y la música.
¿Cómo han sido estos años de romance?
Han sido años muy intensos, desde completas alegrías hasta días muy tristes, pero es lo interesante de nuestra relación, es lo que nos recuerda que el sentimiento es igual de fuerte. Es una relación muy divertida, somos amigos que nos amamos, por eso es que superamos todo. Y van varios años juntos y cada año es mejor que el otro.
¿Por qué no se han casado?
Casarnos está dentro de nuestro planes, pero no es la prioridad para nosotros. Es más importante la confianza, la felicidad y la armonía. En este momento nuestra prioridad es nuestro pequeño hijo, José Luis; la recuperación de Dindi y retomar por completo todos los proyectos que quedaron en pausa por el accidente. Una vez todo regrese a la normalidad, tendremos tiempo de planear esa boda que tanto hemos hablado.
Ambos creemos en el matrimonio por completo.
¿Cómo explicas la situación que viviste con Dindi? Otra mujer abandonaría el barco.
Durante estos 10 meses que han pasado, luego del accidente cerebrovascular que le sucedió a Dindi, esa frase me la han dicho muchísimas veces, incluso en el mismo hospital cuando él estaba muy grave, recuerdo una señora que tenía a su hija también hospitalizada, me dijo un día: Hija, todos los días te dicen que él está muy grave, y que si mejora, pues no será él de antes. No tienes por qué sufrir esto. ¿Por qué cargas con una responsabilidad que pesa tanto?
Eso me hizo sentir tan triste, pero le respondí a la señora: Él es parte de mi familia, uno no abandona a sus seres amados por ningún motivo. Yo sería incapaz de irme y dejarlo solo, él siempre me ha apoyado en todo, por qué le tendría que dar la espalda.
Y así ha sido, no es fácil escuchar por tanto tiempo los peores diagnósticos, pero se siente tan bien haber sido parte de esa recuperación. Él es muy importante para mí, de eso no hay duda.
¿Qué harán hoy?
Sería nuestro cuarto año saliendo a cenar a un restaurante de la localidad que nos encanta. Cenamos con nuestros dos mejores amigos, es muy agradable cenar en pareja y amistades.
¿Cómo alimentan su amor?
Alimentamos nuestro amor, haciendo lo que nos apasiona juntos. Somos una pareja, amigos y compañeros de trabajo. El dedicarnos tiempo de calidad alimenta nuestro amor, nos encanta jugar con nuestro hijo.
¿Cuál es tu fortaleza?
Siento que esta experiencia me ha convertido en una mujer muy fuerte, no pensé jamás ser tan fuerte. Pero mi fortaleza es mi hijo, todo lo hago por él y para él. Esa fuerza la recibo de Dios, siempre le agradezco cada detalle que me regala.









