Cuando el mundo entero esperaba que Letizia usara alguna de las tiaras o joyas de la Familia Real, la nueva reina consorte de España lució en la proclamación de su esposo sencilla, como de costumbre, pero muy hermosa con un diseño de su modisto de cabecera Felipe Varela.
La elegancia y el glamour quedaron opacadas ante los gestos de cariños de los nuevos monarcas. Los besos y coqueteos nunca dejaron de suceder entre Letizia y Felipe durante los diferentes actos.
La pareja real vivió con emoción ese momento tan especial, por lo que sus sentimientos estaban a flor de piel. Desde la entrada al Congreso de los Diputados donde se han abrazado, pasando por el beso tras la imposición del fajín, también compartieron complicidad con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.









