En un momento cualquiera, por su imagen, podría confundirse con la de un skater o un aspirante a ser artista, pero al conocer su apodo, BK, en seguida se asocia al productor de sonadas canciones de música urbana, que con sus arreglos se han convertido en éxitos.
Johnny López es su verdadero nombre, pero BK es la firma comercial con la que el joven productor se identifica para sellar su creatividad hecha música, ya sea a ritmo de pam pam riddim, dancehall o mixtape.
Esta semana fue publicada su más reciente creación Hasta el piso, un tema interpretado por Jaymar y El Boy C. A este le antecedió En la cama tampoco, de Dubosky y Bossy Lion. Pero la lista de sus canciones sobrepasa sus años de vida, lo cual lo mantiene satisfecho y dispuesto a seguir creciendo en este competitivo mercado.
El productor aceptó que sobre la base del reggae y el reguetón se han desprendido muchas corrientes que él ha aprovechado, no solo porque son atractivas variantes, sino porque han logrado meterse en el gusto comercial del público panameño y ser observadas por los extranjeros.
El productor adelantó que actualmente trabaja sencillos para CD de artistas internacionales, cierra un par de negociaciones internacionales y le gustaría tener la oportunidad de trabajar con El Roockie y el internacional Vybz Kartel.
BK considera que el trabajo para un productor de música urbana en el país depende de la trayectoria, calidad de sonido, popularidad que tenga y del precio en el mercado, cualidades que permiten tener más o menos clientes, que te busquen más o menos que a otros, y que tus creaciones se conviertan en éxito.









