Panamá es un país pequeño, pero grande a su vez, con una historia relativamente corta en comparación con otros, y esta historia que aún se escribe día a día, se marcó definitivamente y para siempre, con sangre, aquel inolvidable 20 de diciembre de 1989.
Una fecha para nunca olvidar, en la que miles de panameños perdieron la vida, y a muchos otros miles les cambió para siempre.
Durante dos décadas y media, el país recuerda todos los años lo ocurrido; sin embargo, en esta ocasión en el aniversario número 25, el tema se torna más notorio y apasionante.
Una pregunta retumba en la mente de muchos panameños, ¿debería ser el 20 de diciembre, día de duelo nacional?, y en esta ocasión personalidades del medio que vivieron en carne propia lo que ese día significó para nuestro país, nos contestan esta y otras preguntas.
Han pasado 25 años, pero nunca es tarde para recordar, en especial a esas personas que desaparecieron y a esas que cada 20 de diciembre lloran a un familiar y no tienen un lugar donde siquiera colocarle unas flores, y el llanto debe ser sentado y resignado. No es justo, nos comentó la cantante y actriz panameña Paulette Thomas.
En ese entonces yo podría tener entre 21 y 22 años, el 19 de diciembre grabé Chao 89, hola 90, fue mi debut como presentadora de televisión, y aquella noche al llegar a la casa, mi hermano me llamó para preguntarme si estaba escuchando los helicópteros sobrevolar la ciudad, luego me llamó nuevamente para decirme que en el canal de la zona estaban pasando cintillos con claves extrañas, y mi última señal fue cuando mi amiga que estaba en Nueva York me llamó para preguntarme si sabía dónde estaba su mamá. ¿qué iba a saber yo?, y ¡boomm!, cayó la primera bomba, ¡ah!, me dice mi amiga, es que la invasión ya salió para Panamá.
Para esta artista, el impacto de ese día trasciende mucho más allá de lo que se puede describir, hay un Panamá antes de la invasión y un Panamá posinvasión, y en su caso particular, lo más importante fue sentir, después de ver tanta devastación y sentir dolor por todos los afectados especialmente por los de El Chorrillo, me hizo sentir más panameña, amar más a mi país... aprendí a valorar en el peligro lo que era y lo que tenía, mucho más.
Para Robin Durán, hijo del campeón Mano de Piedra Durán, a pesar de haber tenido en ese entonces tan solo 8 años, recuerda el impacto que le generó. Estaba jugando nintendo tarde en la noche y escuché las bombas caer, recuerdo a la gente actuar extraño y asustada, fue mayor el impacto del día después... mi papá era como un policía cuidando la casa, cuidándonos. Recuerdo que en la parte de atrás de la casa, mis papás refugiaron a gente de El Chorrillo hasta que fuera seguro salir, nos relató el presentador de Tu Mañana.
De manera unánime, a todos a quienes les preguntamos consideraron que el 20 de diciembre debe ser día de duelo nacional. Gloria Quintana, por ejemplo, señala que a pesar de haber sido un asunto militar, murieron más civiles inocentes que militares, es a ellos a quienes les debemos este día, a los muertos y desaparecidos, al dolor de Panamá.
¿Debe ser para ti, que nos lees, un día de duelo y reflexión nacional?









