Entre lo que hay que aplaudirle a los profesionales de la industria teatral están su pasión, buena disposición para apoyarse y que son polifacéticos. Vivo ejemplo lo es Samuel Ibarra, quien así como lo vemos en una comedia, se destaca también en un drama o tragicomedia. ¡Y qué decir de otras áreas de la industria teatral!
Sí, desde pasado mañana estará como director, en el Gecu, de "Juega vivo", montaje de cuyo libreto también es autor.
Actualmente actúa en "¡Los machos no lloran, carajo!", de Pablo Salas, en cartelera hasta este 18, de martes a domingo en el Aba con dirección de Félix Gómez.
Allí hace el papel de un político corrupto, prepotente, mujeriego y que maltrata a su hijo ver foto.









