Para nadie es un secreto que son varias las producciones de TVN Media que no levantan cabeza por mucho que hayan puesto a todos sus talentos a dar la cara por ellas-, ya sea por una pésima opinión pública sobre ellos, que les está costando mucho en imagen a sus pantallas, y/o porque son una literal, deleznable, horrenda y absoluta porrrrrrrrquería como producto para televisión.
A mí me da mucha pena con ellos, porque si hay algo que tiene uno de las canales de la Tumba Muerto es gente muy talentosa. TVN es una fábrica de gente talentosa. Punto. Por eso cuando veo que a alguien se le ocurren cosas como la porrrrrquería de Big Brother a uno no le queda más que dudar de quienes dirigen el área de producción de esos canales. No hay otra explicación para entender ni comprender cómo una empresa se presta para ser acribillada, al menos que la arrogancia que caracteriza a varios no todos- de sus talentos, ejecutivos y productores, le sea inyectado a todo el que en esa empresa entra a trabajar. O, espero no sea así, no hay controles de calidad en esa empresa y cualquier consentido o consentida saca al aire lo que tenga de capricho.
Basado en ello y sin ninguna expectativa, entré a su página de internet y busqué 'Se Alquila el 42B' para ver con qué otro desacierto se salían porque, lamentablemente, a eso me están acostumbrando, pero para sorpresa mía estamos ante un producto que, para la plataforma que fue creado es muy bueno y de mucha calidad.
¿Qué es Se alquila el 42B? Una serie-comedia digital, que entra dentro de la nueva tendencia de dramáticos cortos para Web, que narra la historia de Ricky interpretado por Pablo Crusteain que para poder estar cerca de Camila, la mujer de sus sueños interpretada por Andrea Pérez Meana, que por cierto hace de actriz de televisión, se tiene que hacer pasar por 'mariquita' - sin irse a los extremos de ofender a la comunidad homosexual- y eso a su vez le abre las puertas para alquilar uno de las habitaciones del apartamento donde ella vive junto a su mejor amiga Marcela interpretada por María Laura Espil.
Usted dirá que es uno de los muchos 'scripts' que por ahí existen similares en cuanto a historia y sí, tienen razón, pero más allá de eso, estamos ante un producto que está pensando para Web, actuado para Web, grabado para Web y escrito para Web.
¿Qué quiero decirles con esto? Que alguien en TVN Media identificó, y muy bien, lo que sirve para su plataforma Internet y lo que debe ser para pantalla abierta; el contenido que sirve para Internet y el contenido que sirve para pantalla abierta y eso se agradece. Se agradece porque por un lado tienen un producto competitivo y de calidad producido para esa plataforma, pero también demuestra que alguien tiene la visión y la claridad necesaria, que estos momentos requiere ese pantalla, para poder definir qué es para una audiencia Web, qué es para una audiencia multiplataformas y qué es para una audiencia de televisión abierta.
Y en ese casting quiero hacer énfasis en el trabajo actoral de Andrea Pérez Meana, Pablo Crusteain y María Laura Espil porque hacen muy buena química que se ve reflejada en el producto final.
Aplaudo igual el buen trabajo que hacen Armando Guerra, Yilca Arosemena, Luís Eduardo Laguna y Alí Arrocha, aunque este último me genere ruido porque creo que actuar en seriados, le resta personalidad a su papel, apenas en construcción de host deportivo, pero igual lo hace muy bien.
Yo, que muy pocas veces recomiendo ver productos nacionales específicos y solo les hago críticas, los invito a hacer clic sin mala leche- en este seriado cómico de la plataforma Web de TVN. Es bueno, es divertido, es arriesgado, es digno, con calidad de grabación. competitivo y fresco. Ojalá en el algún momento sea adaptado a televisión abierta. Felicidades a los involucrados. ¡Buen trabajo!
- Se alquila el 42B no tiene nada que pedirle a otras producciones.









