Pasó casi cuatro años detenido en dos cárceles distintas, pero para él, el 2016 ha sido de gran bendición, pues goza de libertad desde hace un mes, hablamos de Michael Vega, quien afirma que "el candado no fue eterno".
Esta fue la primera Navidad que pasó con los suyos, luego de estar tras las rejas.
El exhumorista describió esta fiesta como algo grande, que no tiene explicación. "No pasé Navidad con mi hijo, pero él estará conmigo en Año Nuevo, que es mi cumpleaños. Yo pasé Navidad con mi mamá, papá y familia en el interior", dijo.
Sentimientos encontrados
Añade que para esta época tiene sentimientos encontrados, ya que hace un año le tocó recibir el 25 de diciembre tras las rejas y con gente extraña, pero que a la final se convirtieron en amigos. ¡Wao!
"En medio de todos los problemas, uno hace amistades y allá dentro lo único que queda es compartir lo poco que hay. Se tiene una fraternidad muy bonita porque en esos momentos difíciles son cuando uno más se une, pero acá afuera, estando en libertad, ya es diferente, estoy con los que me criaron, la gente que siempre estuvo allí; es inexplicable", narró.
Su mejor regalo
Vega expresó que el mejor regalo de esta fecha fue compartir con su familia. "La libertad es bonita, pero al lado de personas que te quieren y comparten contigo", enfatizó.
Envía fuerzas
Él aprovechó la entrevista para enviarles un mensaje a aquellos privados de libertad.
"A todos esos detenidos les digo que tengan fuerzas, que el candado no es eterno, y que todo algún día se acaba, y créanme que si uno no sale en el tiempo que uno quiere, es porque así lo quiso el destino. Hay que tener paciencia y pensar que uno pronto va a estar con su familia", afirmó.
- Cuando estuvo detenido, la nostalgia lo golpeó, pero hoy está con los suyos.









