No es un secreto que algunos amigos chiricanos tienen aires de divos, pero quien no aplica a esa máxima es Joey Montana, a quien la fama no le ha llegado a la cabeza.
En una entrevista cara a cara con el famoso, este nos reveló que pasó momentos muy difíciles para poder llegar hasta donde está, por eso no es divo.
"No tengo mucha presencia en los medios no es porque quiero, sino por la falta de tiempo", dijo el chiricano. Tanto así que en muchas ocasiones tiene que llevarse de gira a su esposa, quien comprende su trabajo.
Quisimos saber por qué siempre graba junto a Predikador y sin pensarlo nos dijo: "Uno, porque es el mejor productor de Latinoamérica. Él hace de todo, no se encasilla en un solo ritmo, es versátil. Pero, más allá de eso, es mi amigo porque cuando el grupo La Factoría me demandó, Predikador abogó por mí y aun así, con ese problema, creyó en mi talento", señaló el artista. Su padre en ese tiempo también aportó hipotecando la cosecha de café. "Luego de todo ese problema lloré. Hasta vendí mi carro. Solo usaba el de mi hermana que tenía problema con el tanque de gasolina. Y aun así me iba para el estudio y salía de grabar a las 5:00 a.m. Predikador ayudaba a empujar el carro. Y luego, cuando me tocaba pasar por Loma Cová, rogaba para que no me dejara regado", explicó el intérprete de "Tus ojos no me ven".
Cuando pasó por todo eso, "Predi" le dijo: "No te preocupes, tú vas a ser el artista más importante de Panamá". ¡Wopa!
Pero no todos pensaban como el productor porque hubo mucha gente que se burló de él, dijo Montana.
Edgardo Miranda, nombre real del artista, añadió que lo único que la fama cambió en su vida es que tiene que cuidar su imagen, por eso evita los bochinches. En otros países hay más fanatismo que en Panamá, por eso en ciertas ciudades se maneja con guardaespaldas, una vez salió disfrazado de un concierto.









