Desde hace nueve meses, a Miguel Bosé, quien se ha involucrado cada vez más en el plano cultural y social del país, se le habló del proyecto Latin Grammy en las escuelas de Panamá, que realiza la Fundación Cultural Latin Grammy.
Ayer contó que no dudó en decir que sí, es por eso por lo que estuvo presente en el Auditorio de la nueva sede del Tribunal Electoral, donde se le hizo entrega formal, en conjunto con la Universidad Interamericana de Puerto Rico, de 15 mil dólares en instrumentos a los jóvenes músicos del Centro Educativo en Artes Diversificadas.
Muy cómodo, pero un poco inquieto (se rascaba la cabeza, hacía muecas sin querer, se agarraba las manos, sonreía, etc.), el hijo de Lucía Bosé expresó su felicidad de poder compartir sus pensamientos musicales con los jóvenes istmeños en el lugar. Destacó, primero que todo, la importancia de ser una persona humilde, sencilla y trabajadora en el mundo de la música.
"Ya basta de divos, basta de agarrapelotas". Contó que hoy en día los artistas tienen un solo éxito en la radio y ya se creen más que todo el mundo.
El intérprete de "Amante bandido" destacó que la cúspide de su carrera fue en los años 80.
- El moderador fue el vicePresidente de la Fundación, Manolo Álvarez.
- Estuvo relajado con un pantalón largo y chaqueta, en los que no cabía ni una flor más.









