Así como su personaje de Storm en los X-Men, capaz de generar fuerzas destructivas de la naturaleza en cuestión de segundos, Halle Berry demostró en sólo 11 minutos lo que pocos pueden hacer: hablar de proyectos pasados y futuros, de un festival de cine y del puerto guerrerense.
La actriz ganadora del Óscar recibió la noche de ayer el Jaguar de Plata, máximo reconocimiento que otorga el Festival Internacional de Cine Acapulco, que concluyó ayer en su sede principal.
Berry llegó a la alfombra roja y siete minutos después, tras conceder breves entrevistas, ya se encontraba en el interior del Forum Mundo Imperial, para recibir el homenaje.
Ahí rindió un discurso de poco más de un minuto.
"Estoy feliz de estar aquí, es mi primera vez en Acapulco y no sé cómo pasó", refrendando la rapidez con que vivió las últimas horas, pues había llegado por la tarde y sólo le dio tiempo para comer, descansar un par de horas y asistir al evento.
"Puedo decir que el clima es delicioso y la comida magnífica; un festival permite tocar los corazones", dijo al tomar el micrófono.









