Tras la lectura del testamento de L'Wren Scott, donde decía que le legaba toda su herencia a Mick Jagger, dejando fuera a todo aquel que pudiera ser susceptible de ser heredero, ya se han producido las primeras reacciones en la familia de la diseñadora fallecida hace semana y media.
En concreto, la que ha comenzado a mover hilos para contradecir la última voluntad de Scott es su hermana Jan Bambrough Shane. Según 'Daily Mail', lo primero que reclama son ciertos recuerdos de la infancia que, considera, "la familia Jagger no quiere para nada".
"Ella (Scott) tenía cosas de mamá que no tienen valor para nadie más, pero hay sobrinas y sobrinos a lo que sí les gustaría tenerlos. Me gustaría que permanecieran en mi familia, no tienen que ser destruidos o regalados", son las palabras que recoge el diario británico.
Jan va más allá y habla de que Mick ha convertido el funeral de L'Wren en un "circo mediático". Esta, que cree que se "apoderó" de ese acto fúnebre, relata: "Mick Jagger se apropió del funeral. Sí, estuvo con ella 13 años pero la familia es la familia y a eso se reduce todo".









