Inolvidable y a la vez sensacional fue el concierto que ofreció la banda de rock chilena La Ley, el pasado sábado en la Plaza Figali.
Los chilenos revivieron junto a sus fanáticos grandes éxitos que hicieron de su carrera artística una de las más exitosas en la década de los 90.
Desde tempranas horas de la noche, jóvenes y véteros disfrutaron de un buen repertorio de rock y fueron testigos del reencuentro de los chilenos, quienes decidieron volver a los escenarios con la gira Retour, tras nueve años de ausencia.
El telonero de la velada fue Solo Sánchez, quien representó dignamente a Panamá y cuya música encendió el ambiente.
A las once de la noche el grupo comenzó a hacer de las suyas, desde detrás de los bastidores empezaron a pregonar Día Cero, uno de los mejores éxitos de su impresionante carrera artística, lo que provocó los gritos locos del público, sobre todo de las féminas, quienes, por cierto, fueron lo más cómodas posibles, con calzados bajitos y pantalón corto y camisetas.
Los fanáticos corearon a lo largo de la noche canciones como Olvidar, Fuera de mí, Mentira, Aquí, Hombres, todos estos éxitos provocaron entre algunos seguidores de la banda un mar de emociones; unos saltaban, bailaban, otros simplemente no se movían, quizás porque no querían perderse ningún detalle de los movimientos del vocalista Beto Cuevas, quien disfrutaba de cada sonido que escuchaba de su guitarra.
El líder de la banda, Beto, en medio del concierto y conmovido por la enorme cantidad de público, comentó que le gustaría regresar a Panamá con su nueva producción. Él no solo quedó enamorado del cariño que recibió, sino por el respaldo que los panameños que le han dado al género rock.
Amigos, el concierto estuvo buenísimo y terminó en la madrugada de ayer.









