Nos sentimos en Cannes, y aunque no estamos bebiendo champaña espumosa en yates, ni sintiendo la brisa francesa en un vestido de diseñador, estamos orgullosos. ¿Por qué?, pues por ver a la familia más querida de Panamá, disfrutando como verdaderas estrellas, mientras dejan el nombre de nuestro país, marcado en las esferas más altas del Festival Internacional de Cine de Cannes. ¡Lujo, los Durán!
Sí señores. Ayer, nos alimentamos la vista con las imágenes y la información de cómo se va desarrollando la asistencia de Roberto Durán, su esposa Felicidad, su hijo Robin, y el elenco de la película sobre la vida de nuestra gloria nacional, en Cannes, y créannos cuando les decimos que no están dejando para nadie.
Fueron tremenda sensación en su primer día, llamando la atención en la fiesta cóctel que se dio en su nombre por parte de la compañía Weinstein, quienes distribuyen y producen la película.









