Yo podría dedicarle páginas de páginas a hacerle crítica negativa a la Gala de Premiación de los 'Wichi Awards' que entregó la gente del programa 'Suelta el Wichi' de TVMax el jueves que acaba de pasar, porque estuvo repleta de errores comunes, de errores de producción, muchas veces de ausencia de ritmo que le diera dinamismo y emoción a la transmisión, de una correcta dirección de piso, de una buena coordinación de talentos en escena, de una mejor escenografía, de mejor dirección de cámaras, inclusive hasta de talento invitado.
Errores tan burdos como ese de autonominarse para alguna de las categorías y peor aún, ganarla por eso de creerse más importantes que los que realmente eran importantes, pero más allá de ello que estoy seguro de que la gente de producción en TVN lo sabe y lo verá si analiza la grabación cuadro a cuadro, minuto a minuto y sin los egos que les caracteriza a muchos ahí, quiero concentrarme en el proyecto como un todo porque de eso, mucho tengo que criticar.
Partamos por dejar claro, nuevamente, que no me gustan los shows de chismorreo y menos en los que se habla y quiere hablar de la vida de los demás como si se tuviese patente de corso para ello; como tampoco me gustan aquellos talentos del patio que se prestan para el chismorreo sobre su vida privada porque evidentemente de eso viven, porque talento no tienen y después reclaman usando léxico de cloaca porque salió algo que no les gustó o despotrican en twitter o instagram sobre "los medios".
¿Qué pasó el jueves con esa premiación? Que para efectos de "Suelta el Wichi" como marca, se consolidaron como el espacio televisivo de la llamada farándula local y eso, por donde se mire, es un éxito para ellos, gústele a quien le guste, pero mucho más éxito es para el Sr. Franklyn Robinson porque toda la gala fue de él, y no de sus compañeras a cuadro ni del show como un formato televisivo. Aunque lo quieran ver de otra manera, esta fue la fiesta televisiva de Robinson y sus amigos, no de TVMax, ni de Suelta el Wichi, tan es así, que los invitados en la alfombra roja lo halagaban a él, no al show.
Otra de las cosas que fue evidente en la gala del jueves es el cambio de forma y aunque no lo quieran admitir- también de fondo del show en su contenido. Es sabido que después de las amenazas de demandas que recibió el canal hace unos meses por este show, la producción y los presentadores bajaron el tono del contenido, sus formas de conducirse y eso en la premiación estuvo claro, de ahí que las categorías, todas, eran en positivo. Resaltando todo en positivo. Todas alejadas de las polémicas que les caracterizan y les encanta.
Los Wichi Awards tienen mucho mérito, más allá de la gala, porque como propuesta de este tipo es la primera que se hace en la televisión nacional. Contó con "figuras" que se mueven y les encanta el chismorreo aunque digan lo contrario, dieron un primer paso en el formato de premiaciones televisivas generadas por un show de entretenimiento. Enviaron un mensaje a sus competidores y fortalecieron su marca de chismes. Fue un modo perfecto de celebrar su primer año al aire.
¿Qué estuvo mal a cuadro? Un montón de talentos que sirvieron de presentadores de las categorías porque ni aportaron nada y si le restaron muchísimo al ritmo de la gala. Algunos presentadores con dicción en los pies. Los bumpers con los nominados eran muy fríos, no emocionaban, no tenían, ni siquiera, un ritmo que generara suspenso por los resultados, todos, predecibles. Referirse indirectamente a la gente de otros canales que no fueron, por el motivo que fuese ni los deja bien, ni suma al show.
Más es lo que les resta a la propuesta que lo que aporta porque esta premiación no es independiente. No es una premiación organizada por un ente independiente como lo son El Soberano de República Dominicana, los Martin Fierro de Argentina o Las Lunas de México, donde participan casi todos los talentos de la industria de entretenimiento y la televisión. La mayoría asiste porque aunque se transmita por una pantalla, la mayoría de talentos y artistas asisten, reitero, por ser sus organizadores independientes. Enviarle indirectas a la gente de Nex o Medcom por no dejar ir a sus caras, no es profesional. ¡Yo tampoco las dejaría ir! Como es mentira que TVN dejaría ir a sus talentos a una premiación de Medcom o Nex. ¿O se les olvida a los talentos de Suelta El Wichi el castigo al Sr. Jhony Mosquera por darle una entrevista, precisamente, al Sr. Robinson cuando amaba a Nextv? Señores y señoras, no tengan conveniente memoria corta. Los Wichi Awards fue como Los TvyNovelas de Televisa donde solo participan y sobre todo ganan, "los de la casa".
Reitero, yo aplaudo la iniciativa porque pisaron por delante. Celebraron con una actividad diferente su primer año al aire. Fue una gala en positivo y, sobre todo, por arriesgarse, a pesar de los errores, a hacer algo propio que va muy de la mano de lo que son como propuesta, con su esencia; que los posiciona. Esto fue ensayo y error. Buen paso. Al César lo del César. ¡Felicidades!
- Fue como Los TvyNovelas de Televisa donde solo participan y sobre todo ganan, "los de la casa".









