Barnes destacó la importancia de crear conciencia sobre la verdadera aceptación y sobre la belleza encontrada en la imperfección.
Marcela Barnes. Foto: Archivo
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Martes 30 de junio de 2020 06:00 AM

 

 

Esta cuarentena ha hecho reflexionar a muchas personas, los ha hecho crecer espiritualmente y  los ha motivado a ser mejores cada día. En esa línea, la presentadora de televisión Marcela Barnes está creando conciencia sobre la aceptación y confesó que en algún momento de su vida se obsesionó tanto con editar sus fotos que retocaba  cada parte de su cuerpo.
La modelo utilizó sus redes sociales para  asegurar que “me daba duro con las apps” en cuanto a edición de fotografías. ¿Qué la motivó?
Tras mucho tiempo de no arreglarse, para el desfile del Orgullo Gay (este domingo)  se puso un vestido rosado hermoso de Luis Candanedo, pero al momento de  subir sus fotos en Instagram pensó en retocarse la barbilla; luego recapacitó y le dio gracias a Dios por ella, ya que es idéntica a la de toda su familia, los Barnes.

 


La belleza de lo imperfecto

 

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Barnes destacó la importancia de crear conciencia sobre la verdadera aceptación y sobre la belleza encontrada en la imperfección.
“Social media nos está jodiendo el cerebro, y hay demasiada gente subiendo mentiras para sentirse bellos en redes sociales... cuando vendes algo que no eres ¿cómo puedes sentirte orgullosa? ¿cómo puedes sentirte empoderado?”, cuestionó en sus historias de Instagram.


Vive en base al amor


  Es más, confesó que antes vivía  limitada por el miedo al que dirán, sobre todo porque pertenecía a un grupo de gente que compartía cierta fe religiosa. “Los escuchaba criticar con ira la vida de otros y todo lo que hacen los que no comparten sus creencias. De una forma muy extraña, al entrar a la televisión panameña empecé a ser objeto de críticas y aprendí a las malas lo que se siente ser juzgada por quienes no te conocen. Aprendí a amar, a aceptar, a perdonar y quiero enseñarle eso a mi hija.  
Ahora, vive en base al amor al prójimo; intenta no juzgar, así encontró  paz.

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