Víctor Martínez Blanco, quien fue uno de los propulsores de la radio y la televisión en Panamá, partió ayer al cielo.
Su compañera de trabajo, Damaris Vásquez (Pepina), lo recordará como un hombre trabajador, pues a pesar de su edad avanzada, era dueño de una mentalidad lúcida, nunca confundió a nadie.
Para Vásquez, la partida de Martínez Blanco deja un gran vacío en la televisión, pues según nos cuenta a él se le consideraba una leyenda de la animación radiofónica.
Incluso, él fue quien le dio esa patadita a Pepina y Tortón para que se dieran a conocer a través de su programa de televisión.
Cuenta que la última vez que lo vio fue hace un mes en su programa de radio Operación Convivencia, que se transmite de 10 a 11 de la mañana, y el cual hacía junto a su hijo. Se veía muy desgastado, pero tenía un gran regocijo, destacó Damaris.









