La gran dedicación con la que el cantante Enrique Iglesias desempeña sus obligaciones en la industria musical no le permite entregarse por completo a su relación sentimental con la tenista Anna Kournikova, un sacrificio que debe realizar si quiere mantener el éxito que ha cosechado como artista.
"Si te fijas en mis horarios de los últimos dos meses, te darás cuenta de que no tengo tiempo para nada que no sea trabajar. Está claro que echo de menos a mucha gente, pero es algo que tengo que sobrellevar si me quiero dedicar a la música. Aunque siendo sincero, me encanta estar tan ocupado", admitió.
Aunque vive sumergido en una rutina de trabajo constante que le impide disfrutar al máximo de sus aficiones y de su vida social, el intérprete es capaz de llevar a cabo todos los compromisos de su apretada agenda profesional gracias, sobre todo, a los compañeros con los que trabaja en su día a día.









