- ADEMÁS DE CANTAR, ALQUILA CASAS Y AUTOS, NEGOCIOS EN LOS QUE LE VA BIEN.
El pasado lunes, Dubosky estrenó a través de las redes sociales su próximo hit musical A la chonta o al pie, un dancehall con letras fuertes y conmovedoras, líneas que relatan lo que vivió cuando perdió a su hermano Kike, quien fue asesinado a tiros en junio de 2012.
Tras dos años de la muerte de su hermano, el artista nos cuenta y a la vez nos aclaró el porqué de la canción. Quiero dejar claro que el tema que compuse no tiene nada que ver con venganza, es una canción para recordarles a mis seguidores que he vuelto y los que se pegaron cuando me ausenté que se preparen, porque vengo a recuperar mi podio musical, por eso es que digo a la chonta o al pie musicalmente, no quiero que malinterpreten que quiero matar alguien, si lo fuese hacer, sería musicalmente, expresó desafiante el músico.
Dios fue su refugio
El intérprete de Amor de bandido aceptó que la muerte de su hermano lo desequilibró, hubo momentos en que no sabía si seguir en la música o simplemente dejarla, sin embargo, una fuerza y una motivación le llegó a su casa, la Palabra, la cual lo rescató del abismo en que se encontraba. Dios fue mi refugio, él fue quien me ayudó a reflexionar y a sacar de mi mente esos pensamientos malignos que me invadieron en aquella ocasión, puedo asegurarte que Jesús me hizo perdonar a quienes me arrebataron a mi hermano, la herida quedó, y eso siempre pasa, pero mi alma está más fortalecida gracias a Jehová, no puedo negar la falta que me hace, él era quien me aprobaba las canciones, comentó.
Se debe a las mujeres
Amante y Prohibido canelearse han sido temas que les han llegado a muchas mujeres, quienes se pregunta de dónde le sale tanto sentimiento a Dubosky. Mira, mi público son las mujeres, ellas son las que más consumen mi música, por eso mis letras van dirigidas a ellas. Ahora te soy sincero, cuando me gusta una mujer, soy el hombre más penoso del planeta, no sé por qué lo soy, pero ellas me intimidan, actualmente estoy soltero y soy padre de una nena, concluyó.









