Una película de terror y un gran calvario vivió el cascaroso Jesús Santizo, durante su reciente viaje a Estados Unidos, pues le inyectaron medicamentos que no se pueden combinar para tratar una inflamación en las glándulas. ¡Ahh!
Sí, como sabrán, él viajó recientemente a Houston para apoyar a la selección, sin embargo, el cambio de clima a su llegada y mojarse en el partido ocasionaron que se le inflamaran las glándulas, lo que dio inicio a una gran odisea para él.
No esperé enfermarme por allá, fuimos a clínicas y hospitales, nunca me atendieron, porque antes de inyectarme algo, debía hacerme exámenes para saber si era alérgico y para rematar todo estaba supercaro, tanto así que solo inyectarme rondaba los 250 dólares, Dios, expresó Santizo.
Según el humorista, debió comprar medicamentos aparte, pero solo fue una mejora momentánea, porque el miércoles amaneció con tanto dolor que lloraba por ello. ¡Ay, padre!
Debido a todo esto, decidió regresar, pero su calvario no había terminado, pues la altura en el vuelo le causó mucho dolor; por lo que a su llegada de inmediato acudió a una clínica y se inyectó algo que lo mejoró momentáneamente.
Y aunque no lo crean y parezca mentira, según su esposa, que es enfermera, esos medicamentos que le inyectaron no se debían combinar, prueba de ello es que la madrugada del sábado debió ir de urgencia a un hospital en Colón porque se le había cerrado la garganta, allí finalmente le inyectaron lo correcto y se mejoró.
Un poco mejor y relajado, Jesús expresó que no esperaba que esto pasara, pero agradece a Dios sentirse mejor y que su gran odisea haya terminado y nada malo haya pasado.
Por poquito y no lo cuenta
Jesús Santizo pasó un calvario en EE.UU., por un tratamiento para las glándulas.
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Alexis lorenzo
- alorenzo@epasa.com
- @AlesantosD









