¡Tanto nadar para ahogarse en la orilla! Luego de darlo todo durante la octava temporada de Calle 7, el competidor Mario Fonseca se quedó con las ganas de disputar el anhelado título de este programa.
En una emotiva escena, durante la semifinal de Calle 7, vimos a un Mario llorando de impotencia entre los brazos de su novia Amanda Díaz.
Exceso de confianza
Conversamos con el competidor y comentó que aunque estuvo todo el tiempo arriba en la tabla, los cálculos le fallaron y se llenó de confianza. ¡Áyala!
Explicó que le hubiese gustado estar en la final junto a Daniel, como mucha gente pedía en las redes sociales, pero le tocará esperar. ¡Ayyy!
"Había dicho que si no ganaba estaba en duda regresar al programa, pero ahora tengo esa espina y quiero sacármela; si la producción me vuelve a llamar, claro que iría para tratar de ganar", declaró "El rey de la buena vida".
No es monedita de oro
Aunque algunos fanáticos del programa señalan que a Mario le hace falta humildad, el competidor dijo que es porque no lo conocen en persona y lo juzgan por lo que ven en Calle 7.
"Entiendan que es un programa, es un personaje y es mi trabajo, se dejan llevar por el fanatismo", precisó.
Entre tanto, mencionó que su novia Amanda fue su mayor apoyo durante la temporada y le ayudó a mantenerse con buena vibra. ¡Qué lindos!
- El competidor está consciente de que calle 7 no es para siempre. quiere terminar su carrera.









