Grandes dosis de acción, un reparto multiétnico liderado por una heroína (Felicity Jones) y una firme apuesta por el concepto de rebeldía que definió la trilogía original son los ingredientes de "Rogue One: Una historia de Star Wars", primer "spin off" de la saga galáctica, que se estrena este jueves.
Hay quien ha querido ver en esta nueva entrega dirigida por Gareth Edwards ("Godzilla") un mensaje antiTrump, tanto por la diversidad racial y de género de sus héroes -una panda de marginados- como por la invitación a la rebelión individual, ante la ausencia de liderazgos claros, para hacer frente al mal, es decir, al Imperio.









