Sandra le pide mil veces perdón a Dios, “y a todos ustedes, yo en aquel tiempo no tenía noción de esa zoquetada que me iba a poner".

Sandra Sandoval aprendió la lección...'lo hice por bruta, fue una imprudencia'

Sandra y Castalia
Sandra les aconseja a las mujeres que se acepten como son. Fotos: @sandrasandovals.
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Por: Fama
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Martes 15 de mayo de 2018 02:45 PM
 
El pasado sábado internautas quedaron sorprendidos luego de que Sandra Sandoval  dijo que se encontraba en Bogotá retirándose los biopolímeros que se inyectó hace 18 años en sus pantorrillas. "18 años sufriendo con esta porquería en mi cuerpo, yo sé que ahora me va a llamar todos los medios de comunicación, pero lo estoy haciendo para que las personas tomen conciencia y no se estén inyectando porquerías por ahí. por eso estoy por acá por Bogotá porque encontré un especialista en retiro de biopolímero en pantorrillas. Y les juro que se me pueden caer los pellejos de la cara y de cuerpo que no me vuelvo a meter nada en mi cuerpo. Eso me pasa por yegüa", expresó la tipiquera  en su cuenta de Instagram.  
 
Después de esa declaración muchas son las interrogantes que quedaron en la mente de algunos de sus seguidores y fanáticos. 
 
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A los tres meses comenzaron los dolores
Castalia Pascual de TVN entrevistó a “La Gallina Fina” en su hogar, donde se encuentra en reposo. Sandra le explicó que por su terquedad y luego de que escuchó del biopolímero decidió inyectárselo en las piernas, pues las quería más gruesas a pesar de que su pareja Tavo Flores le decía que las tenía bien, “lo hice por bruta, fue una imprudencia”, comentó en la entrevista. 
 
Sandra quien está arrepentida por su actuar, contó que jamás supo qué sustancia le había puesto la mujer que la inyectó, (pensó que era biopolímero y ahora se dio cuenta que fue silicona líquida), e incluso ni la conocía. 
 
Detalló que después de los tres meses de ese procedimiento las piernas se les pusieron rojas y comenzaron los dolores. 
 
 
Corticoide le aliviaba el dolor 
Debido a eso, trató de localizar a la mujer, pero no dio con su paradero. Por lo que buscó la ayuda de varios doctores, entre esos hubo uno que le recomendó Corticoide, el cual le aliviaba el dolor momentáneamente.  “El Dr. Generoso Guerra me mandó Corticoide y ufff se me desinflamaron y volvieron a la normalidad (piernas). Yo decía Corticoide es lo máximo, luego comencé a ver que eso dañaba riñones, órganos...bueno, pero era la única opción que tenía”, manifestó la monagrillera.  
 
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Los dolores de Sandra eran tan fuertes que debía colocarse bolsas de hielo para aliviar, “sentía que me quemaba, el hielo era para que me refrescara”. Esas bolsas también la usaba antes de presentarse. 

 

Le pide perdón a Dios por lo que hizo 
A pesar de esto, Sandra siempre miró hacia delante y quiso llevar una vida normal por todos esos seres queridos y fanáticos que la quieren mucho, es más tampoco contó este calvario para no verlos sufrir.  
 
Sandra en su testimonio manifestó que le pide mil veces perdón a Dios, “y a todos  ustedes,  yo en aquel tiempo no tenía noción de esa zoquetada que me iba a poner,  si yo hubiera retrocedido el tiempo y ver las consecuencias no lo hago...”.
 
Ella nunca se rindió a pesar de que en Panamá ningún médico se atrevía sacarle esa sustancia. Una vez uno me abrió y me dijo: 'yo no veo nada'... la gente estaba asustada porque no me veían nada...”.
 
Añadió que ya ha ido a Bogotá en tres ocasiones con especialistas. “Desde el día uno me puse  a investigar lo del  biopolímero y qué doctor era el apropiado para este mal que yo tengo”. 
 
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Acabaron los procedimientos estéticos 
La monagrillera deberá guardar reposo por un mes, “la piel tiene que pegar, el doctor me dijo  que si de aquí a unos meses me volvía a molestar, habrá que retirar todo lo que dejo, porque aún hay algo, pueda que eso no me moleste, pero si molesta voy nuevamente por la orillita”. 
 
Lo importante y lo bueno es que esta experiencia le ha dejado una gran lección por lo que no piensa someterse a otro tratamiento de esos tipos. “A mis 48 años me dicen mañana, 'Sandra, mira la barriga te cae en la rodilla'...yo le digo: 'déjala ahí'. Después de esta experiencia a mí el pellejo se me va a caer al tobillo y ahí se queda porque uno tiene que quererse como uno es. Yo no sé, en aquel tiempo qué tenía en la cabeza de querer ponerme esa porquería. Ahora me pregunto: ¿por qué hice eso? si yo estaba bien...”
 
Una familia unida...siempre estuvieron ahí
En todo esto la familia de Sandra ha estado ahí, mi familia me apoyó,  ellos se fueron todos conmigo para la operación,  yo a mis  hijos no los dejo en ningún momento, me los lleve, porque son una de las razones de mi vida y por eso lo hice...”, explicó. 
 
Culminó con el siguiente mensaje: “No se estén inyectando porquerías, menos si no saben qué es y quién te lo va hacer. Tener el cuerpo perfecto no existe, muchos hombres hasta les asusta a una mujer con cuerpo perfecto. No se inyecten nada, coman saludable que eso les alarga sus vidas, y sean felices con lo que Dios le ha dado”. 
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