Como varios de mis seguidores de Twitter saben, estuve en México por Semana Santa, por lo que apenas llego y estoy revisando las grabaciones pendientes de toda la semana; de ahí que pido disculpas adelantadas a cualquier producción que haya hecho un buen trabajo estos días y no mencione en este espacio, hoy, pero también le advierto que, de haber pautado producciones porrrrrrrrquería esta semana, no se salvarán de mi lupa.
En fin, ya pasó la Semana Santa y con eso la celebración que cada uno quiso darle a estas fechas, todas respetables, por supuesto.
Hubiera querido que esta columna de hoy fuera una crítica a los amplios contenidos de las diferentes televisoras locales por un buen o mal proyecto, pero no.
La Semana Santa, para efectos de televisión en lo que he podido revisar hasta ahora, fue una semana más, en su mayoría, de contenido tóxico en televisión abierta. Poco nuevo-propio que invite a hacer una crítica sobre contenidos hechos en casa. Toda la semana los mismos programitas de chismes, los mismos shows seudo-faranduleros, los mismos programas de canto y dinámicas. Pan de lo mismo. Excepto Canal 5 con su cobertura sobre los actos religiosos de la semana en diferentes iglesias y desde el Vaticano, 'Al lo Panameño' de Telemetro con su especial llamado 'Los Cristos de Panamá' y Hecho en Panamá de TVN con "Severino, changa y guarapo", una medio versión criolla de 'Marcelino Pan y Vino', para los que profesan la fe católica, la televisión no llegó ni a pan y mucho menos a vino.
Pero como vengo de días de reflexión; es de estos tres proyectos de los que publicaré mi crítica de hoy porque creo valen la pena dentro de tanta ausencia de contenido diferente e inteligente.
Canal 5 se ha caracterizado, de siempre, por ser una pantalla, por lo menos a cuadro, que refleja la fe católica y lo que quiere esta iglesia comunicar. Por eso aplaudo el esfuerzo que hicieron estos días por presentarnos casi todo lo que pasaba desde Roma y en directo todo lo que pasaba en La Divina Misericordia con los chicos de Explosión Juvenil. Tienen mucho mérito.
Lo mejor de esta cobertura, además del esfuerzo que es doble para una pantalla como esta que no tiene los recursos técnicos de las grandes ni capacitaciones constantes a sus talentos porque casi no tienen- es que sus presentadores jamás buscaron convencer ni juzgar a nadie que no profese su fe y esto, en tiempos donde al encender la televisión uno observa a influyentes periodistas o presentadores, con experiencia y no, evangelizando a favor o en contra de un hecho o personaje público, es una esperanza. Esto, en tiempos en que los noticiarios y entrevistas en ellos son como evangelizaciones hipnotizantes en contra de o a favor de, nos dice que hay una generación de gente, que quizá no tiene los grandes puntos de ratings que buscan llevar un contenido de nicho, pero sin intenciones ocultas. ¡Bravo por el esfuerzo!
Con relación a los especiales de 'Hecho en Panamá' de TVN y 'A lo Panameño' de Telemetro, no es mucho lo que tengo criticar porque fueron esfuerzos que ojalá viéramos todos los sábados.
Ambos equipos de producción presentaron un trabajo digno. Especiales bien logrados que nos dice y les dicen a el resto de productores de ambas televisoras que sí se pueden hacer contenidos buenos y específicos para cualquier fecha, si se quiere. Les dicen a sus colegas productores de la propia televisora que hay proyectos de calidad que se hacen en casa y con talento local. Sin necesidad de buscar a nadie y solo con los deseos de hacer buena televisión. Le dicen a la audiencia que así como hay porrrrrrquerías al aire de lunes a domingo, hay proyectos que merecen su respaldo por buenos, por bien pensados, por bien grabados, por bien editados, bien planificados e investigados. ¡Esto está bien hecho...porque está más bueno!
Yo felicito a los equipos de 'Hecho en Panamá' y de 'A lo Panameño' porque con sus producciones pautadas el Sábado de Gloria, imagino que de rodillas sobre vidrios, tachuelas y rocas, deben estar un montón de seudo productores y productores de contenidos de sus propias televisoras pidiendo perdón -a quien quieran y crean- por no saber ni poder hacer algo mejor que ustedes en sus producciones. ¡Felicidades!









