No hay como irse a la cama con la conciencia tranquila. Algo que es improbable que puedan hacer los malos políticos. Esos que atentan contra el erario, como los de la producción teatral "La cocina de los corruptos", cuya última función es hoy domingo a las 8:00 p.m. en el teatro El Ángel, en Transístmica.
Andarán de susto en susto, como pasó en una oficina pública encargada de velar porque la justicia impere en cierto país. Un país donde no hay que fiarse de las apariencias. Hay muchos lobos con piel de oveja.
¿Se parece a alguno que usted conoce?
Como dice la canción "...quizás, quizás, quizás".
Es que hay que tener cara de piedra para cometer ilícitos y seguir tan campante.
En "La cocina de los corruptos" sonó la hora de parar la fiesta de despilfarro, robo y abuso de poder.
No callar, denunciar, auditar la cosa pública como en la obra es clave, coinciden muchos que ven en bastantes países del mundo a sus gobernantes hacer fiesta con lo que nada les cuesta.
Esos malos políticos tienen una montaña de vicios administrativos, pero saben venderse bien. Aunque el pueblo no come cuento, sigue tolerándolos. Pero, ojo con el punto de quiebre, la gota que rebasa el vaso.
Aprendieron, a la mala, que con el erario no se juega.
- Son cerca de 25 los teatristas que actúan. Los dirige Daniel Gómez Nates.
- DESGREÑO ADMINISTRATIVO, JUEGA VIVO, COIMAS, CORRUPCIÓN, CELOS, CHISMES, RESENTIMIENTO Y MÁS.









