Justin Bieber sigue con problemas con las autoridades. Hace poco lo condenaron a dos años de libertad condicional por lanzar huevos a la casa de un vecino. Y no le pareció poco, pues el fin de semana pasado celebró una fiesta en su casa de Los Ángeles con la música muy alta. Tan fuerte sonaba que la policía llegó seis veces luego de ser llamada por los vecinos. ¡Ah! y saben qué, esto no es una violación de la libertad condicional, ya que las autoridades señalaron que en las ocasiones que le pidieron bajar el volumen, Justin lo acató.
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