¡Ahí 'ta! No es lo mismo lo que usted piense o pueda deducir de Sandra Sandoval, a lo que el mismísimo esposo, Gustavo Flores, diga de ella. ¡Ajá!
Si usted es seguidor o "hater" de "La gallina fina", se habrá podido percatar de que ella de fina no tiene nada, pero nadita a la hora de comer, es más, "Tavo" nos confesó que ella es una mujer muy "barata".
Patas de cerdo, de gallina, molleja, carne frita, pescuecito, podrían parecerle el menú principal y cotidiano de un obrero de la construcción, pues no, resulta que estas son algunos de los platillos preferidos de la monagrillera y con los que les agua la boca a sus fanáticos a través de las redes sociales. ¡Figúrese!
Y así mismo como ustedes la ven, así mismo es, una mujer que se puede meter desde la fonda más metía allá 'onde uno hasta al más finísimo restaurante internacional.
"Cuando se trata de comer... cuando queremos comer gourmet, comemos gourmet, cuando queremos comer fino, comemos muy caro, pero nunca olvidamos de donde venimos ni nuestras raíces, no porque ella esté a otro nivel ni porque sea quien sea, ella nunca olvida sus raíces ni de donde viene, eso sí tiene ella", dijo el papá de los pela'os.
¡Ah! Pero no crean que Sandra no ha pisado un restaurante fino, no, no se equivoquen, recordemos que la rítmica tiene varias millas recorridas y Tavo nos aseguró que ella ha probado platos exquisitos, de esos que cuando viene la cuenta ¡vaya el susto! Eso sí, lo que a ella realmente le gusta, según su compañero de vida, es el arroz con carne frita y tajada madura. ¡Oiga el gusto!
Y como Sandra es auténtica, sencilla y humilde, ella se lleva lo que le gusta pa' donde vaya. Hace poco estuvo de viaje por Disney y ¿qué creen? no solo se llevó su supercito desde acá , sino que llevó lonche panameño pa'l parque.
Como a ellos les gusta comer, Tavo confesó que en cada ocasión especial salen a comer y él le regala flores.









