Las segundas oportunidades sí existen y un fiel creyente de ello es Francisco Manuel Espinosa Sargento Espinosa, quien desde el 4 de octubre de 2012 se encuentra detenido en el centro penitenciario La Joya.
En septiembre 2014, fue condenado a seis años de prisión por el delito de tráfico de drogas. Pero, por su buena conducta, él está a la espera de una fecha para la audiencia de conmutación de pena para salir antes de lo estimado.
Un familiar del excascaroso contó que cuando él salga libre, trabajará en el Ministerio Ejército de Dios junto al pastor Carlos Morales y su hermano Saúl Espinosa, quien también es pastor.
Agregó que dentro de la cárcel, Espinosa predica el evangelio e imparte charlas de motivación a otros reclusos que quieren darle un giro a su vida, ya que asegura que el sistema penitenciario panameño no da oportunidad de reintegrarse a la sociedad.
"En la cárcel se encuentra detenido un pastor de nombre Alexis Córdoba, que reside en el pabellón dos, y el Sargento Espinosa le ayuda para transformar a los internos", contó la fuente.
Corrige sus errores
La persona manifiesta que el reguesero no llora por los errores cometidos, sino que piensa en corregirlos, es por ello que él ha buscado el camino de Jesucristo.
Sus amigos del patio
Durante todos estos años que lleva detenido el humorista, su pariente indica que Lino Pao, Mr. Saik y Ramiro Blaster han sido los únicos verdaderos amigos que han visitado al excascaroso. "Los que él creía sus amigos no lo demostraron y es por ello que él abrió los ojos y ahora dice que los amigos los cuenta con los dedos de una sola mano y le sobran dedos", sostuvo.
Su mayor tesoro
Pese a la distancia, para el Sargento Espinosa su mayor tesoro es su madre, quien tiene 80 años y no falla en ninguna visita. "Nosotros tenemos la fe de que Espinosa va a salir adelante. Lo amamos con locura", narró.
Proyecto
A raíz de esta experiencia de vida, Espinosa tiene previsto emprender un proyecto de sacar a niños de la calle y la delincuencia a través de la música con mensajes positivos. "Él dice que 'el niño que descuidas hoy es el sicario del mañana'", concluyó.
El día que sea puesto en libertad, lo primero que hará el Sargento Espinosa será pedirles perdón a sus hijos por todo el tiempo que no ha podido estar con ellos. Sus criaturas son los pilares fundamentales de su vida, al igual que su madre.









