@DiaaDiaPa
Conmoción. Es la palabra que describe a la perfección el sentimiento generalizado que hubo en el país, la tarde de ayer.
Óscar Poveda, quien le dio sentido a la frase Bien hecho, hecho en Panamá, falleció en situaciones sospechosas, y fue encontrado su cadáver el pasado viernes.
Sin embargo, la noticia estalló ayer domingo a eso de las 5:00 p.m., pues fue cuando los familiares reconocieron el cuerpo.
El viernes 6 de marzo, unidades de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) encontraron el cadáver de un individuo debajo del puente del río Pedasí, no presentaba señales de violencia ni heridas por armas, se encontraba sin zapatos, con una pantaloneta y suéter, y muy cerca de donde se encontró había unas bebidas energizantes y con algo de dinero en efectivo en los bolsillos, pero en ese entonces creyeron que se trataba de un extranjero e iniciaron las investigaciones.
Por otro lado, la familia de Óscar advirtió que el presentador tenía tres días desaparecido, su última conexión al celular fue el jueves 5 de marzo, y allí se inició la búsqueda, según fuentes cercanas.
Una vez se reconoció y se confirmó la noticia, las redes sociales estallaron con el tema y se convirtieron en trending topic número uno, tan solo una hora después de conocida y confirmada la noticia.
El legado de Óscar Poveda no reconocía ni generaciones ni competencias, pues tan solo con la pasión que inyectó a Hecho en Panamá, desde los más pequeños hasta los más adultos conocen de él, y en los diferentes medios se lamenta su partida de este mundo.
¿Quién era Óscar?
Edier Óscar Poveda Villarreal era originario de Monagrillo, hijo de Belén Villarreal y Pastor Poveda, hermano del humorista Andrés Poveda, el creador del programa de folclor más viejo y exitoso de la televisión panameña.
Por 20 años viajó de pueblo en pueblo engrandeciéndolos, su más grande logro lo atribuye a que cambió esa imagen de atraso del panameño interiorano para darle a saber a la gente del valor que ellos representan en la formación de una verdadera identidad de lo panameño.
Indudablemente, la televisión panameña y nuestro folclor están de luto.









