Como acostumbra hace más de dos décadas, el Centro de La Divina Misericordia (padre David Cosca Restrepo) lleva al tablado un megaespectáculo en Cuaresma, valiéndose del arte teatral para evangelizar.
Se trata de El beso de Judas, que estrenó el 13 de marzo, con la participación de más de 250 artistas en escena y una inversión de $180 mil.
Por cuarta vez, Eric De León interpreta a Jesús, en una obra del padre Cosca, mientras que Carlos Serrano encarna a Judas Iscariote, el apóstol que lo vendió por 30 monedas y con un beso selló el pacto con los verdugos.
Serrano considera que es gratificante este tipo de teatro, con el que se crea conciencia y recalca la importancia de reconciliarse con Dios.
En los montajes del Centro de La Divina Misericordia, explica Serrano, después de haber comenzado siendo Jesús a los 33 años y ahora pasando por todo el proceso. Es increíble.
Otro veterano del teatro y la danza, Alberto González, tiene a su cargo la dirección artística, tarea que ha realizado desde hace muchos años con entusiasmo cada Cuaresma.
Según nos dijo, ensayaron alrededor de cuatro meses.
Explica que esta vez la historia le da más prominencia que en obras anteriores a Judas Iscariote, un personaje oscuro en la historia de la humanidad.
Añade que está reflejado allí cierto tipo de... llamémosle morbo, porque cada ser humano en el fondo lleva un Judas.
Para él, lo más hermoso de esta experiencia teatral es crear elementos actorales, personas que nunca han pisado el escenario del Teatro Nacional, que ni sabían que existía, ni lo que era una obra de teatro, y están funcionando muy bien, porque la ventaja de este tipo de trabajo es que es muy didáctico para los actores. Y ellos, a través del drama, logran cambiar la mentalidad de cierto tipo de personas. Hemos sabido de personas que luego de ver las producciones del padre Cosca se han convertido.
En la pieza artística, que dura hora y media, participa la banda de música Víctor Raúl González, del Colegio Moisés Castillo Ocaña, cuyo director musical, Ameth A. Shreeves Moreno, se complació en ser parte de esta puesta en escena, en la que también participa el coro arquidiocesano Santa María La Antigua.
En la obra participan, además de feligreses, miembros del Servicio Nacional Aeronaval.









