- Una vez nazca el segundo bebé, Mónica cerrará la fábrica.
l regalo más maravilloso que Dios le ha dado a la mujer es el de darle vida a otro ser.
El solo hecho de saber que dentro del vientre está creciendo un ser que traerá esperanzas e ilusiones llena de mucha emoción a cualquier mujer, la larga espera de los nueves meses siempre suele ser desesperante, pero el saber cómo será el nuevo miembro de la familia siempre tiene viva la llama de la paciencia.
Mónica Guzmán, exparticipante del Reto Centroamericano de Baile, compartió con nosotros una amena charla sobre esta importante fecha, un día especial que por primera vez celebrará doblemente, no solo porque será su primer Día de la Madre, sino debido a que está esperando su segundo bebé.
Así es, la empresaria e instructora de pilates cuenta que a solo nueve meses de haber dado a luz a su hijo Luis Felipe ya está cargando otro chichí en su vientre, lo que por cierto no fue planeado como sucedió con el primero, pero aún así está contenta. Mejor así, tenerlos rapidito, ya después me va a dar pereza, por decirlo así; ahora, después de que nazca el que tengo en la panza pienso cerrar la fábrica, no me operaré, pero me cuidaré de no salir nuevamente embarazada, porque no deseo tener más, manifestó la famosa mientras miraba a su hijo, quien jugaba con su nana.
Para Mónica el rol de madre significó mucho en su vida, no solo aprendió a querer a ese ser que tanta felicidad le regala todos los días, sino también porque comprendió el verdadero significado de la palabra amor. Es increíble cómo una personita te cambia la vida para bien, cómo ese ser te saca una sonrisa en tus peores momentos, la verdad que es maravilloso todo, amo ser mamá, Dios me ha dado la cereza del pastel de mi felicidad, comentó mientras sostenía al gran Felipe.
La también presentadora desconoce el sexo de su próximo retoñito, pues solo tiene cuatro meses de embarazo, pero espera saberlo a finales de este mes, cuando acuda a su cita médica con su doctor.
La bailarina e instructora de pilates dejó claro que ser madre ha sido lo más maravilloso que Dios le ha dado y que por esa razón no se cansa de darle gracias, también por enseñarle el significado del verdadero amor.









