La toma de posesión del nuevo presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, fue una pasarela de moda. Los ojos se centraron en las damas más elegantes de la sociedad y política panameña.
Allí estuvieron además de la nueva primera dama, Lorena Castillo de Varela, quien lució un vestido Rosa Clará en color perla, otras personalidades como la vicepresidenta y ministra de relaciones exteriores Isabel de Saint Malo de Alvarado.
La elegancia fue el común denominador del acto, aquí reinaron los atuendos de una y dos piezas, algunos vestidos de corte recto y otros de dos piezas, donde la falda fue la primera opción.
Entre los complementos se observó un marcado favoritismo por las perlas y accesorios poco llamativos, tal y como deben ser usados para este tipo de eventos. Entre los colores más destacados se vieron los tonos pastel, negros, azul oscuro y el naranja; todas las prendas confeccionadas en telas lisas sin estampados y en diseños sobrios.
En cuanto al calzado dominaron los zapatos cerrados, de tacón medio y a juego con la vestimenta, al ser los ideales para la hora en que se desarrolló la juramentación del presidente Varela.
Otro detalle que se pudo observar en la vestimenta de estas distinguidas asistentes fueron los cinturones que llevaron y que hicieron juego con sus prendas. Uno de los detalles más visibles, fueron los cinturones delgados, los cuales le daban un toque elegante al resto del conjunto.
La imagen que transmiten las primeras damas es la de su país, y allí es donde radica la verdadera importancia de cumplir con las normas que el protocolo oficial dicta; por lo tanto, lucir presentables y acorde a la ocasión no solo es cuestión de moda o vanidad.
Cuando se habla de imagen, en cuestión de política, esto se convierte en algo sumamente importante y trascendental, ya que en este ámbito una buena imagen siempre se asocia con eficiencia, seriedad y poder.









