- No es la primera vez que intentan asaltar a Panito. La fiscalía investiga el caso, ya que no hay detenidos.
Tranquilo, pero adolorido por la operación, Panito Vergara nos recibió en su cuarto en el Centro Médico Paitilla.
En voz baja y lenta nos narró lo sucedido en Coronado la madrugada de ayer. Como algunos saben, el hijo de El Mechiblanco fue asaltado por delincuentes tras salir de una actividad bailable.
Eran las once de la noche cuando Panito decidió descansar en el carro luego de estar un rato en un baile que amenizaba su padre. Al recostarse se percató de que tres chicos de tez negra lo vigilaban. Él notó la cizaña y volvió a entrar al baile; una vez finalizada la actividad, comenzó a sacar cuentas con los encargados. Cuando terminó, abordó su auto de regreso a un resort en Las Guías, donde se uniría a su familia.
En una curva notó que en el vagón del carro se veían varias cabecitas. Los malhechores se dieron cuenta de que Panito los descubrió y de inmediato empezaron a romper el vidrio trasero del carro y a disparar.
Un impacto le alcanzó y tres rebotaron contra el sillón. En su intento por salvarse giró el timón varias veces. Y fue ahí cuando se le vino a la mente que tenía que regresar al baile, pues llegó a pensar que más adelante podrían estar esperando otros maleantes.
Cuando intentó dar la vuelta, los delincuentes gritaron mátalo, mátalo..., dos salieron del vagón y él se tiró del auto. Una vez en la carretera pidió auxilio, pero ningún auto se detuvo hasta que se le tiró a un bus que paró y lo recogió; dentro de este se desmayó. Luego una ambulancia lo llevó al Nicolás A. Solano en La Chorrera.
Panito está consciente de que volvió a nacer y que Dios lo protegió en todo momento, pues los maleantes pudieron haberlo matado y hoy no lo estaría contando.
Él tenía 8,000 dólares de los toques del viernes, sábado y domingo y viajaba hasta Coronado para darle la plata al papá y pagar algunas cuentas en efectivo y así no esperar un cheque.
La buena noticia es que la bala alojada no tocó ningún órgano y él está estable, no sabemos hasta cuándo estará en el hospital, pero está fuera de peligro por ahora, expresó su mamá, Dania de Vergara.
El acordeonista hizo un llamado a detener la violencia, y pidió que se dejen de tanta canallada y que trabajen. No es justo que las personas que trabajan todos los días después sean atacadas, puntualizó El Mechi.









