Los preparativos para la gran boda del mundo del colorín siguen adelante y poco a poco se van conociendo más detalles que convertirán el enlace de Kim Kardashian y Kanye West en algo digno de recordar, o al menos de escribir sobre ello. Lo último en conocerse ha sido la petición que el rapero ha hecho al presidente de la República Francesa, Francois Hollande, para poder usar las fuerzas de seguridad del estado para proteger a los invitados que acudirán a la boda que se celebrará en París el próximo 24 de mayo.
Ha pedido a su equipo que solicite al presidente Hollande permiso para usar la Guardia Republicana, encargada de su protección. Ha pedido algunos de los 3200 hombres que forman la unidad y ha ofrecido pagar 1 millón de dólares por sus servicios, contó una fuente a la revista Heat.
La obsesión de Kanye por la seguridad y privacidad le ha llevado también a someter a sus propios invitados a rigurosos controles.
Habrá el doble de miembros de seguridad que invitados, y detectores de metales en todas las entradas. Kanye ha insistido en que todo el mundo debe someterse a un chequeo, y se les confiscarán los teléfonos y las cámaras. Además estarán controlados por un circuito cerrado de televisión, explicó el informante.









