Los Óscar: son muchos más sus errores históricos que sus aciertos.
Los nominados ya están, y la mayoría de ellos ya empezaron a elegir vestidos y a escribir sus discursos de agradecimiento, pero como siempre, se ha hablado más de los que faltan de los que están.
La ceremonia del próximo 22 de febrero que presentará Neil Patrick Harris, tiene a Birdman de Alejandro González Iñárritu y El gran Hotel Budapest de Wes Anderson partiendo con ventaja con 9 nominaciones cada una; sin embargo, en esta edición también ha habido grandes olvidados como la película de LEGO en Mejor Película de Animación, convirtiéndose su ausencia en la más grande sorpresa pues el consenso general es de que se trata de la mejor película animada del año, aunque su director supo salir con buen humor y se creó su propia estatuilla fabricada de legos en redes sociales.
Otros olvidados fueron Jake Gyllenhaal como Mejor Actor por Primicia Mortal, o Foxcatcher como mejor película y definitivamente la ausencia de Jennifer Aniston como mejor actriz por su papel en Cake, a pesar de sí haber sido nominada para un Globo de Oro.
Selma ha conseguido dos nominaciones -Mejor Canción Original y Mejor Película-, pero su directora Ava DuVernay se ha quedado fuera de la carrera en la categoría de Mejor Director, que un año más está compuesta exclusivamente por hombres.
Este año los académicos tampoco han querido agotar el cupo de 10 nominaciones a la mejor película del año y han elegido ocho candidatas. Y eso a cuenta de dejar fuera cintas como la mencionadas Interstellar de Christopher Nolan y Perdida de David Fincher u otras que sonaban con mucha fuerza como Puro vicio, Nightcrawler o Foxcatcher.









