Más feliz que un chiricano, luego de ganar un campeonato de béisbol, es el sentir del arreglista de Rubén Blades, Roberto Delgado, luego de recibir en la puerta de su casa el Grammy americano, como Mejor Álbum Tropical por el disco "Son de Panamá", el cual ganó el pasado febrero en Los Ángeles, California.
Roberto nos mencionó que la razón de la demora es porque los hacen en un taller en Colorado, Estados Unidos, a mano, y debido a que el Grammy americano tiene muchas categorías, resulta imposible que se lo den enseguida, pero a pesar de eso, la emoción es muy grande.
Muy divertido nos mencionó que ya tiene dónde ponerlo, porque tanto este último ganado, como el Grammy latino, son "recorderis" de que su trabajo vale la pena.
Y si eso les parece poco, antes de concluir adelantó que está trabajando en grandes proyectos con otros artistas, sin dejar a Rubén, que de seguro también lo hará ganar más Grammy y otros premios.









