Un infarto fulminante acabó con su sueño de regresar a los escenarios del programa Tu cara me suena.
Una vez a la semana iba a KW Continente a buscar periódicos para sus perros.
Honras
Dumas fue cremado ayer, y hoy a las 11:00 a.m. es la misa en la iglesia Santiago Apóstol de La Locería.
El día de mañana no es prometido para nadie. Confesiones de Mujeres de 40, en cartelera del Teatro Aba, fue la última obra que sus ojos vieron, la noche del jueves junto a su prima hermana Aurea Horta.
Tu Cara me Suena era el tema central de la plática entre Dumas Torrijos de 58 años, Aurea y otros actores después de la puesta en escena. En broma y en serio, su prima le decía que tenía que dedicarle 40 horas al programa, pero él le confesó que el estrés de los ensayos era grande. A lo que Aurea cree que eso pudo haberle afectado.
El amanecer del 23 de agosto fue triste para la familia Torrijos, su hijo José María bromeó con su padre en el desayuno, luego se dieron la bendición y se despidieron. Dumas salió a trabajar como todos los días y su hijo se quedó en casa. Minutos más tarde, el timbre sonó y José María preguntó quién era, Dumas respondió que era él que había regresado por que le habían suspendido una entrevista.
Pasaron unos minutos, cuando José María se encuentra con su padre en el piso, lamentablemente un infarto fulminante había acabado con la vida del cantante y promotor de artistas. Cabe resaltar que hace unos meses el fallecido presentaba problemas con el hígado, por lo que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.
En 1997, fue la última vez que cantó y grabó con Roberto Delgado, desde entonces no había regresado a los escenarios. Su reencuentro con la música sería el próximo 11 de septiembre en el concurso de TVN, Tu Cara me Suena. Su participación en este programa lo tenía fascinado y nervioso.
Aunque es poco lo que se sabe de su infancia, nos informaron que era un joven que compartía mucho con su mamá (Raquel Pauzner) y su papá (el general Omar Torrijos). La familia Torrijos-Pauzner vivía en Calle 95 San Francisco, la residencia aún permanece en aquella ubicación.
Pocos lo sabían, pero a su padre le gustaba mucho la música y siempre andaba con una casetera escuchando y grabando. Por consiguiente, nunca le truncó su anhelo de ser cantante. De igual forma, él admiraba al general y respetaba su decisión de seguir la política.
Una anécdota de Dumas es que siempre trataba de usar una camisa verde aceituna de su papá. Inclusive para una sección con la revista Siete, en el Parque Omar, pidió posar con ella. Ese día, las fotografías casi no se hacen, pues el seguridad dijo que había que pedir permiso para tomarle las fotos. Sin embargo, nuestro reportero gráfico le contestó tú le vas decir que no, al hijo del general Torrijos.
Según la página, sinembargo.com, Dumas era el hijo mayor del general Torrijos y de Raquel Pauzner, ambos fallecidos. Su padre lo envió a conocer la lucha de liberación nacional en Nicaragua, apoyada por Panamá, en contra del dictador Anastasio Somoza y lo ayudó a desarrollarse en el ámbito cultural.
Torrijos tenía una carrera artística de más de 30 años.
Su amor por la música
Su atracción por la música lo llevó a promocionar varios artistas nacionales e internacionales en los años 70.
El programa Pentagrama, transmitido por RPC, fue el primer programa en donde Dumas apareció con su banda por primera vez. El Festival Oti, de la canción a nivel nacional, contó con su participación, aunque no ganó, dejó huellas.
Siempre soñó con triunfar en el mundo artístico, pero sin aprovecharse de la fama del apellido de su padre, así lo manifestó César De León, subgerente de NexTV y quien lo conoció muy bien.
En busca de oportunidades para convertirse en una estrella del canto, en 1984 se mudó a México, en donde tomó clases de voz, proyección y grabó varios discos.
Después viajó a Nueva York, donde estudió Relaciones Públicas, para profundizar su trabajo de promoción de artistas, allí conoció a Ralph Mercado, promotor de Fania All Star, la conexión le sirvió para relacionarse con grandes estrellas como Bobby Cruz, Willie Colón, Héctor Lavoe y la reina de la salsa, Celia Cruz.
Con esta cantante cubana compartió y vivió experiencias inolvidables, ya que él era el encargado de llevarle los vestidos donde el modisto, también a la lavandería. Cuando Celia venía a Panamá, era su chofer y la acompañaba a todas sus presentaciones; tal como lo hacía con la cantante puertorriqueña Lourdes Robles, gran amiga.
Grabó su primer disco en 1978, con el productor Tino Heizer. De ese CD sonaron éxitos como Dime y Me provocas. El tema Se ha terminado lo grabó en Madrid, de la mano con el nicaragüense Hernaldo Zúñiga.
Aunque nunca se alejó de la música, pues bajo su sello G-producciones logró promocionar muchas obras de teatro y artistas.
Esa cara de serio que ponía era solo una pantalla. Era chistoso, le gustaba tomarle el tiempo, sin faltarle el respeto. Especialmente cuando uno no se lo esperaba soltaba un chiste.
Su humor impresionante lo llevó a ganarse el cariño de muchas personas en la farándula, pues era un hombre sencillo, humilde, chistoso y excepcional, sus amigos aseguran que pueden escribir páginas entera sobre este gran hombre, pero que lo más importante es no olvidar jamás que fue fiel a sus ideales.









