- Hamás calificó el acuerdo como una victoria de la resistencia palestina.
Miles de gazatíes se echaron a las destruidas calles de Gaza para celebrar, con disparos al aire, lo que consideran el fin de la guerra con Israel tras 50 días de bombardeos que han acabado con la vida de más de 2,100 personas.
Poco después de que el alto el fuego logrado ayer entrara en vigor, y tras un último y cruento coletazo de bombardeos y disparos de cohetes, las felicitaciones por la victoria desde las mezquitas se mezclaron con gritos de Alahu Akbar (Dios es grande, en árabe).
Las negociaciones, que se retomarán en un mes en El Cairo, podrían ciertamente suponer un alivio del bloqueo sobre Gaza si existe un espacio de trabajo de no violencia, afirmó Mark Regev, portavoz de la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
En este escenario, Israel puede avanzar en el alivio de las restricciones sobre Gaza. Nunca vimos a la población de la franja como un enemigo, sino a Hamás, que es quien dispara cohetes, subrayó en una entrevista ofrecida al canal por satélite catarí Al Yazira.
La negociación girará en torno a la creación de un aeropuerto y un puerto marítimo en la franja, que constituían dos de las principales exigencias de Hamás para aceptar el cese permanente de las hostilidades.









