Más de un millón de personas despidió el 2016 en Harbour Bridge de Sídney con un espectáculo pirotécnico y música que iluminó el agua del puerto de blancos, azules, rojos y amarillos.
Unas horas antes, los australianos y turistas tuvieron un anticipo de fuegos artificiales con los que rindieron homenaje a los músicos Prince y David Bowie, quienes murieron el año pasado.
Siete toneladas de fuegos artificiales y un equipo de 50 personas trabajaron para crear una exhibición pirotécnica.
Unos 2,000 agentes de policía vestidos de paisano y de uniforme se encargaron de vigilar por la seguridad de los asistentes.
A la misma hora que en Sidney, Melbourne vivió otra espectacular Nochevieja con unas 13.5 toneladas de fuegos artificiales para ofrecer uno de los espectáculos más bellos del mundo.
La capital de Australia, Canberra, Adelaide, Brisbane y otras poblaciones grandes y pequeñas del país también tuvieron su particular recibimiento del Año Nuevo 2017.
- Todos los países europeos incrementaron la seguridad.









