Autoridades judiciales de Costa Rica desmantelaron una banda, integrada por tres nicaragüenses y once costarricenses, cinco de ellos policías, que se dedicaba al tráfico humano desde Nicaragua, informaron hoy autoridades locales.
Un informe preliminar del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio Público costarricenses indica que se realizaron 17 allanamientos en San José y la provincia de Guanacaste (Pacífico), donde se detuvo a catorce personas, cinco de ellas oficiales de la Fuerza Pública de Costa Rica.
En los operativos se han encontrado al menos 50 extranjeros indocumentados, además se decomisaron cuatro vehículos, teléfonos celulares y documentos importantes para la investigación.
Según las autoridades, la organización venía funcionando desde hace 10 años y se encargaba de introducir nicaragüenses de manera irregular a Costa Rica.
Los supuestos traficantes cobraban a los migrantes entre 130 y 160 dólares por el traslado, sin embargo, esto dependía de la condición de la persona, en donde se tomaba en cuenta la edad, el peso, la contextura y si traía niños.
Los oficiales costarricenses detenidos trabajan para la Fuerza Pública de las delegaciones de Liberia y Bagaces, en la zona del Pacífico norte.
Las autoridades manifestaron que el operativo continúa porque todavía faltan personas por detener y pruebas que recopilar.









