El auditor surcoreano que investiga el accidente del ferri Sewol, que causó el pasado abril 304 muertos, atribuyó en parte el suceso a la negligencia y la corrupción de organismos públicos y anunció acciones legales contra 11 funcionarios.
La laxitud de las regulaciones y los controles gubernamentales, los fallos a la hora de gestionar el desastre y la corrupción de algunos funcionarios contribuyeron decisivamente al accidente y a sus trágicas consecuencias, divulgó ayer la Junta de Auditoría e Inspección en los resultados provisionales de su investigación.









