El Gobierno de Bolivia declaró emergencia nacional para atender a los perjudicados por las lluvias que desde diciembre han dejado 30 muertos y 21,000 familias afectadas.
El gobernador de la región amazónica de Beni, Carmelo Lenz informó a radio Erbol que el alud del fin de semana dejó 9 muertos y un desaparecido, después de encontrar en la víspera los cadáveres de cuatro soldados y cinco miembros de una familia. El fin de semana, los ríos se desbordaron y derrumbaron un cerro en Rurrenabaque.









