Hartos de grafitis que ensucian las paredes de sus edificios o de ver el mobiliario urbano cubierto por todo tipo de material publicitario, cientos de romanos han decidido emplear su tiempo libre en liberar su ciudad de cualquier forma de vandalismo que "mine su decoro".
Paseando por las calles romanas es posible toparse con un grupo de personas limpiando paredes, ataviadas con un chaleco en el que puede leerse "voluntario del decoro" y en medio de un ambiente casi lúdico.
Son los integrantes de "Retake Roma" (Recupera Roma), un movimiento ciudadano sin ánimo de lucro que ya cuenta con 4,000 integrantes y que desde hace cinco años combaten lo que consideran la degradación de la capital italiana, tal y como explicó uno de sus coordinadores, Simone Vellucci.
Su principal objetivo son los grafitis que inundan esta capital, los omnipresentes anuncios adhesivos de "reformas" o "mudanzas" que copan todo tipo de mobiliario urbano.
La idea surgió en el año 2009, cuando una mujer de nacionalidad estadounidense que vive en Roma comenzó a limpiar por su cuenta "las pintadas sin significado" presentes en el portal de su casa, sin esperar la intervención del ayuntamiento.









