El papa Francisco recordó durante el ángelus que comenzará una semana de ejercicios espirituales acompañado de los cardenales y colaboradores de la curia romana en la localidad de Ariccia (a unos 30 kilómetros de Roma) y pidió a los fieles que recen por ellos.
La semana de ejercicios espirituales es tradicional durante la Cuaresma, el periodo antes de la Semana Santa, pero la novedad que ha introducido el papa es la de salir del Vaticano para vivirlos de manera más intensa. Para llegar a Ariccia, el papa se desplazó en autobús junto con los cardenales y los obispos de la curia.









