El papa Francisco encabezó la ceremonia de la procesión del Viernes Santo en el Coliseo de Roma.
Es el primer servicio religioso al aire libre de Semana Santa del pontífice ante una gran multitud desde los atentados en Bruselas que obligaron a diversos países de Europa a reforzar sus medidas de seguridad.
Horas antes, la policía utilizó perros detectores de explosivos durante las inspecciones que efectuó dentro y fuera de la arena.
Miles de personas asistieron a la procesión. AP









