- Angela Merkel, canciller alemana, se muestra asombrada.
Los aliados de Estados Unidos sabían que Washington los espiaba, pero no tenían idea de la magnitud con que ocurría.
A medida que se hacen públicos los detalles de los programas de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA en inglés) mediante las filtraciones del exanalista Edward Snowden, ciudadanos, activistas y políticos de países de América Latina y Europa han manifestado su sorpresa e indignación ante el alcance de lo que Washington pueda saber de ellos.
Algunos políticos han aprovechado la amenaza contra la privacidad de sus ciudadanos para mejorar sus posiciones en las encuestas o para desviar la atención de sus propios problemas internos. Algunos incluso han minimizado el asunto con tal de mantener buenas relaciones con Washington.
Después de que un periódico parisino informara que la NSA vigiló 70.3 millones de registros telefónicos franceses en un periodo de 30 días. Además, París puso el tema de la protección de la información personal en la agenda de la cumbre de la Unión Europea que se inaugura hoy.









