- El ministerio de cultura busca darle otra cara a este mercado y fomentar la cocina.
Las cocineras de la plaza de mercado de Buenaventura, el principal puerto del Pacífico colombiano, siguen manteniendo el fuego encendido para sus ollas llenas de langostinos, calamares y almejas, pese a que el abandono y la violencia ahuyentan a los turistas.
Esto ha cambiado mucho, ya no es el mismo mercado de antes, porque ya no vienen los turistas, dijo con resignación María Mancilla, dueña de La hija de Pancha, uno de los puestos.
El mercado es un lugar oscuro, con un fuerte olor a pescado y con un aspecto más bien dejado, pero muchos coinciden en que cualquiera de los 20 puestos donde se congregan las cocineras del puerto son los mejores para comer.
Mancilla recuerda cómo una década atrás, muchos turistas de regiones cercanas aprovechaban los puentes festivos para ir a Buenaventura y acudían a la plaza de mercado.
Con cerca de medio millón de habitantes, aunque el último censo oficial elaborado en 2010 apenas habla de 360,000, Buenaventura es el centro del narcotráfico de todo el Pacífico colombiano y en sus barrios existe una guerra entre las dos bandas rivales: Los Urabeños y La Empresa, una facción de Los Rastrojos.









