- En Nueva Zelanda, un reloj gigante realizó la cuenta regresiva.
Sydney, que se enorgullece de ser una de las primeras ciudades grandes en el mundo en saludar el Año Nuevo, recibió el 2015 con el estilo deslumbrante que la caracteriza: un espectáculo de fuegos artificiales que incluyó una palma dorada y plateada.
Más de 1.5 millones de personas se congregaron junto a la célebre bahía de la ciudad para ver el espectáculo de luces sobre el Harbour Bridge, la Opera y otros puntos sobre el agua.









